Carlos Chimpén López es el actual presidente de la Asociación Española de Terapia Narrativa, asociación nacida en marzo del presente año cuyo principal objetivo es fomentar la investigación, aplicación y desarrollo de la terapia narrativa, tanto individual, como familiar y comunitaria.

Doctor en Psicología Clínica y de la Salud por la Universidad de Salamanca y Master en Psicoterapia por la misma Universidad, con amplia experiencia en formación y psicoterapia, posee el Programa de Posgrado en Terapia Narrativa del Dulwich Centre, lugar donde se crea la Terapia Narrativa por Michael White y, en la actualidad, desempeña su labor docente en la Universidad de Extremadura.

#1. Enhorabuena Carlos por su iniciativa. ¿Cómo surgió la idea de crear la Asociación Española de Terapia Narrativa?

C. C.: La idea surge debido a mis inquietudes en cuanto a la formación en psicoterapia. Después de haber estado en el Dulwich Centre en la ciudad de Adelaida, Australia, mi concepción de la psicoterapia cambió de alguna manera. No voy a decir que cambió de forma radical porque yo ya tenía una base sistémica donde se incluye a la familia en el tratamiento individual, pero cambió debido a la integración del campo de lo social a la terapia. Después de la muerte de Michael White, uno de los fundadores de la terapia narrativa, los profesionales que continuaron con su legado en el Dulwich Centre han dado un giro a la terapia narrativa y han creado lo que se llama CollectiveNarrativePractice. Lo que hacen es ofrecer un enfoque comunitario de la terapia narrativa que abre caminos para una aplicación más social del enfoque narrativo. De este modo, debido a mi inquietud por aprender y enseñar surge la idea de transmitir al resto de profesionales, no sólo las bases de la terapia narrativa, que muchos ya conocerán, sino los avances que se han ido dando en este campo. En un principio la Asociación estaba pensada para crear un foro de debate en torno a ciertos aspectos de la salud mental y en un entorno de amigos y conocidos, pero parece que las inquietudes que yo tengo es compartida por muchos y me animaron a extender y difundir la Asociación. Esperamos que sea de utilidad.

#2. ¿Cómo podría explicarse brevemente el enfoque narrativo? ¿En qué consiste?

C. C.: La terapia puede entenderse como un proceso de transformación del discurso. Las realidades, las racionalidades, los valores, los deseos nacen, se expanden y decaen a través de la relación discursiva. De este modo, las personas cuentan su historia personal desde un determinado punto de vista, olvidando que la interpretación que le demos a esa historia marcará la emocionalidad, los pensamientos, los sentimientos, etc. que esa historia produce. Si la persona tiene un problema, muchas veces la historia del problema sustituye a la historia de la persona, “suplanta” su identidad. Así que lo que cuenta la persona estará filtrado por el problema. El terapeuta narrativo está entrenado para una doble escucha, es decir, a medida que la persona relata su historia a través de los ojos del problema, el terapeuta escucha una historia paralela o implícita en la conversación, una historia de expectativas, sueños, esperanzas, fortalezas, etc., que se mantenían a pesar del problema. Es lo que se llama la historia alternativa al problema, la cual surge en la relación terapéutica guiada por las preguntas adecuadas. Se hacen preguntas que tracen la historia de la acción, conocimientos, valores, habilidades, etc., de lo que está siendo valorado por la persona a pesar del problema y que cuando toman relevancia el problema es dejado de lado. De esta forma, se consigue un sentido de continuidad en la vida de la persona y no de ruptura. Se va entretejiendo una identidad libre de la influencia del problema.

Así explicado parece simple pero la práctica narrativa se basa en el aprendizaje e interiorización, por parte de los profesionales, de ciertas asunciones sociales y filosóficas que guiarán el proceso terapéutico. Los conceptos de salud y de enfermedad mental son tanto la expresión de problemas de tipo emocional, cognitivo y comportamental como realidades simbólicas, construidas cultural e históricamente en la propia interacción social. Las concepciones de la salud y de la enfermedad varían según los enfoques teóricos y criterios de diagnóstico utilizados, las concepciones filosóficas, morales y psicológicas vigentes y los modelos médicos predominantes. Por este motivo, el terapeuta narrativo tiene todo esto en cuenta y se cuestiona asuntos como la posición del terapeuta como experto, la opresión que causa el diagnóstico psicopatológico en la persona diagnosticada, la opresión de ciertas ideas imperantes en la sociedad como el perfeccionismo, la individualidad, el machismo,… Así es como la cultura y la sociedad entran en la sala de terapia.

#3. ¿Qué aporta la terapia narrativa a la psicoterapia? ¿Y a la sociedad en general?

C. C.: Una idea muy bonita que ofrece la terapia narrativa es que el sentido de lo que ocurre en terapia no se aloja en la mente y queda almacenado allí, el sentido nace de un uso social de lo conversado en la sala de terapia. Por eso es tan relevante en la terapia narrativa el comunicar el cambio a personas significativas. Se realizan certificados donde se pone de manifiesto las virtudes de la persona en contraste con el problema y se hace no sólo como un recordatorio de que el problema ha sido dejado de lado sino también como forma de compartir los logros con otras personas. Esto es algo bastante usado con los niños que saben sacar partido al certificado al mostrar orgullosos a otros el diploma conseguido por vencer los miedos, la enuresis o las consecuencias de un abuso. También se usan cartas que posteriormente son leídas a otras personas que están atravesando el mismo tipo de problemas que el autor o autores de la carta en cuestión. En ocasiones las cartas pasan a ser “documentos” realizados en conjunto entre la persona (incluso comunidades) y el terapeuta para ser usados con personas o colectivos que atravesaron por las mismas dificultades. El saber que tu sufrimiento sirve para ayudar a otros da un sentido de compromiso social a lo que has pasado y eso también ayuda a salir del problema. Muchas veces aparece un compromiso socio-político formándose grupos de autoayuda o asociaciones. De esta manera, el discurso entra en la esfera pública o social.

#4. ¿A quién va dirigida la terapia narrativa? ¿Quiénes pueden beneficiarse del enfoque narrativo?

C. C.: Todo tipo de personas pueden beneficiarse de la terapia narrativa. No hay un grupo especial a quien va dirigido. Todas las personas que sienten que sus vidas están siendo perjudicadas por algún tipo de problemática individual, social o familiar pueden recurrir a un terapeuta narrativo. Michael White empezó su trabajo con pacientes esquizofrénicos y posteriormente con niños que mojaban o ensuciaban sus camas. David Epston trabaja mucho con la anorexia y con los familiares de personas que están sometidas por la anorexia. Es decir, que desarrollaron un cuerpo teórico, de estrategias y de técnicas que pueden ser aplicadas a una amplia variedad de casos. En estos momentos, hay muchos profesionales de distintos campos (desde la medicina a la psicología pasando por la enfermería y la capellanía) que escriben artículos y libros de terapia narrativa aplicados a esos variados campos.

#5. ¿Qué tipo de problemas son abordables desde este enfoque y qué ventajas tiene frente a otros enfoques psicoterapéuticos?

C. C.: Creo que todos los enfoques poseen algo de utilidad para las personas que buscan ayuda. A mi entender, la posición construccionista de la terapia es una de las más acertadas del momento y no precisamente porque defienda dogmáticamente que el construccionismo es la única verdad de la psicoterapia y que sea el único paradigma útil sino porque, en palabras de Hoffman (1990), se afirma que cada escuela tiene un importante potencial de transformación. Estoy seguro que la terapia narrativa puede ser criticable y mejorable y que en psicoterapia siempre estamos en proceso de evolución. Según Cecchin, Lane y Ray(1992), al depositar una fe excesiva en una sola opinión, en una sola historia, corremos el riesgo de crear una realidad terapéutica inflexible y empobrecida. Sin embargo, creo que la terapia narrativa ofrece en estos momentos algo que la gente necesita y es un enfoque terapéutico respetuoso donde tiene cabida un terreno tan olvidado como es la espiritualidad.

#6. Siendo conscientes de su reciente creación ¿Cuántos socios forman la Asociación? ¿Quiénes pueden ser socios? ¿Con qué apoyos cuenta la asociación?

C. C.: En estos momentos la Asociación está formada por cerca de una decena de profesionales de distintos campos como son la Psicología, el Trabajo Social y la Enfermería. En AETEN contamos con varios tipos de socios. Si cualquier persona está interesada en conocer y dar a conocer la Terapia Narrativa simplemente envía el formulario que encontrará en nuestra página web y pagando la cuota anual podrá ser Socio Adherente. Si hay alguna persona que puede justificar algún tipo de formación en Terapia Narrativa podrá solicitar la categoría de Socio Ordinario, realizando los mismos pasos citados y adjuntando la documentación que justifique su formación. Se intentará que en un futuro no muy lejano la Asociación sea reconocida en distintas federaciones de psicoterapia y, por este motivo, se deberá acreditar la formación recibida. En estos momentos, la Asociación no cuenta con ningún apoyo económico externo a la misma, hay que ir dando pasos para que AETEN pueda ir creciendo de forma lenta pero segura. Lo que sí contamos es con el apoyo del Dulwich Centre y, probablemente, con la amplia red de centros que están en contacto con ellos.

#7. ¿Qué servicios ofrece la Asociación a socios y a la sociedad en general? ¿Qué proyectos tienen?

C. C.: AETEN ofrece a los socios formación e información. Estar al día es algo que todo profesional debe tener en mente si quiere realizar un buen trabajo. Desde AETEN ofrecemos la posibilidad de tener acceso a artículos, novedades editoriales, seminarios, foros de debate, etc. También ponemos a disposición de los profesionales un servicio de supervisión, que los socios pueden disfrutar a un menor costo. Por último, ofrecemos un servicio de asesoría que intenta abarcar al individuo, a la familia y a colectivos de varios tipos. Este último punto forma parte de los proyectos que se plantean a futuro. El organizar programas de prevención y tratamiento de la violencia (en su más amplio espectro) desde distintas comunidades (como las escuelas, institutos, centros de atención a la mujer víctima de violencia, etc) es algo que debe constituirse en prioritario para la Asociación. Otro proyecto será el crear una línea de intervención en crisis y de intervención con situaciones traumáticas. Sin embargo, la Asociación tiene que crecer un poco para poder llevar a cabo estos proyectos desde distintos lugares de la geografía española. Esperemos que la gente que visite nuestra página (www.aeten.es) nos de sugerencias y haga sus aportaciones para mejorar en todo lo posible. Creo que una asociación cuando nace necesita de muchos aportes de diversos tipos y esa es nuestra esperanza al hacer nacer a la Asociación Española de Terapia Narrativa.

Muchas gracias.

 

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